A lo largo del s.XIX se encontraría la etapa de la
Historia de la Música conocida como el Romanticismo, una corriente artística
que se dio principalmente en la literatura y la música, cuyo ideal era el pleno
desarrollo de los sentimientos y del individualismo sobre la razón y la
voluntad.
Coincidiendo temporalmente con el final de las guerras
napoleónicas y un entorno revolucionario, el Romanticismo enfatiza en el
individuo y su entorno histórico, concediendo importancia al pasado de cada
región, a su idioma y su folklore, que conforma el espíritu del pueblo. Esta
forma de pensar sería el origen de los movimientos nacionalistas del siglo XIX.
En la música, el Romanticismo fue un movimiento
cargado tanto de subjetividad como de reflexión, centrado en la personalidad,
las emociones y los sentimientos. La melodía romántica fluye de la expresión
íntima del compositor, no sujeto a ninguna norma, excepto a las que él mismo
acepta someterse, y totalmente desligado de la alta aristocracia. Las
composiciones de este período están dirigidas a un público mayoritariamente
burgués, que llena los teatros y las salas de concierto. Por otra parte, es la
época de los grandes virtuosos, lo que se plasma en composiciones destinadas a
los instrumentos tradicionalmente brillantes en su ejecución: el violín y el
piano.
Si bien el Romanticismo no rompe abruptamente con el
lenguaje musical característico del Clasicismo, sí se distingue de este último
concediendo mayor importancia a determinados elementos musicales
diferenciadores, como la atención a una sonoridad más rica y brillante; un
enriquecimiento de la armonía mediante el uso de cromatismos, modulaciones y
disonancias rápidas; así como del aumento de la plantilla orquestal.
El compositor romántico busca la originalidad con el
fin de crear una obra perdurable para su disfrute en el futuro.
Indistintamente, su vínculo con las demás artes, en especial con la literatura,
genera un mayor interés por la música programática, empleándose formas
musicales como el Poema Sinfónico o la Obertura de concierto (Einstein, 1986).
Como se ha expuesto, el Romanticismo legó al estilo
musical una nueva visión del artista, quien escribe sus obras como una
expresión personal de sus sentimientos, alejado del encorsetamiento formal y
social de épocas precedentes. Esta libertad creativa supone el núcleo mismo del
pensamiento romántico, y el artista la emplea como vehículo de independencia
para escribir las obras musicales que en cada momento de su vida cree oportunas
(Cremades, 2008).
Esta es la época de los grandes virtuosos y la
aparición de pequeñas formas musicales contribuye al lucimiento de las
habilidades técnico-interpretativas de los músicos. Este hecho se refleja en
las composiciones pianísticas tales como Bagatelas, Sonatinas, Impromptus,
Fantasías, Nocturnos, Estudios, Valses, Mazurcas, Polonesas, etc.,
desarrolladas por Chopin, Liszt y Schumann haciendo del piano el instrumento
romántico por excelencia. Por otra parte, Paganini fue el encargado de elevar
al mismo nivel virtusístico el violín.
Por otra parte, el Lied también se desarrollo
plenamente en esta etapa. Es una canción basada en un breve poema sentimental
compuesta para voz y piano empleado por Schubert y Schumann.
Por último, la evolución de la orquesta en esta etapa
lleva a compositores como Brahms, Mendelsshon y Berlioz a evolucionar la
Sinfonía y el Poema Sinfónico.
El compositor va desplegando la forma de este fragmento musical por medio de la
instrumentación del tema de una canción popular escocesa la cual se va
repitiendo con ligeras transformaciones rítmicas y melódicas.
Música Minimalista.
El Minimalismo ha tenido un gran éxito en el cine. Música sencilla y
directa que se desarrolla por medio
de texturas claras y repeticiones
constantes.
Cronología: 1992.
The heart asks pleasure first. El piano.
Autor: Michael Nyman. Estudia Piano,
Clavicordio e Historia de la Música
con Alan Bush, aunque en 1964 decide trabajar como musicólogo (realiza estudios
sobre la música étnica rumana) y crítico musical en revistas como la inglesa El
Espectador. Si bien, se ha etiquetado la extensa producción musical de
Nyman bajo el yugo del estilo minimalista, la realidad es que la música creada
por este compositor se caracteriza por la búsqueda de nuevas fórmulas y
sonoridades para expresar de una forma sencilla y brillante las sensaciones que
transmite su música.
